Así que estás pensando en hacerlo con otro hombre. Tenemos un par de consejos

Todos los días son una constante lucha contra la homofobia internalizada y las limitaciones sociales en torno a nuestra sexualidad. Especialmente para los hombres que se han identificado como heteros por bastante tiempo. Sin embargo, con el paso de los años, hemos entendido que la atracción y el deseo hacia otras personas es un espectro que podemos tomar con toda calma, sin importar su género y sexo. Que no pasa nada. Y entonces, vemos (o somos) un creciente número de hombres que tienen relaciones sexuales o buscan momentos eróticos con otros hombres sin hacer tanto lío al respecto.

Vaya. Que siempre ha existido esta intimidad o erotización entre varones —pensemos en las regaderas, vestidores, baños públicos, fraternidades, clubes, etcétera—. Pero hoy tenemos más libertad para ser un dude buscando esos contextos donde puedas llevar a cabo actividades inequívocamenente eróticas con otros sujetos, sin ningún tipo de etiqueta. Y está bien. A nadie le importa con quiénes sostengas relaciones afectivas, sexuales o de cualquier otra índole.

Y los motivos: tú los sabrás. No venimos a marearte con mil teorías sociológicas. Puede ser que estés aburrido, desees experimentar o quieras ver porno con alguien; la intención o la curiosidad ahí están. Entonces, si ya estás dispuesto a intentarlo, tenemos unos cuantos consejos para que no falles en el intento. Eso sí. Siempre deja en claro tus propósitos con el otro hombre en cuestión. Así nos ahorramos bastantes malos entendidos.

Empieza por ver porno gay

OK. Te llama la atención. Pero eso no significa que debas arrojarte de lleno a tener sexo con otro hombre de buenas a primeras. Ver porno puede ser una excelente primera ventana de lo que deseas hacer. Sobre todo si te pone un poco nervioso la idea de qué hacer o no. Sin embargo, considera que el porno en general puede vendernos una idea equivocada sobre el sexo; hay mucho de ficción ahí que, sí, puede «prenderte», pero siempre será necesario que lo plantees o platiques con la otra persona antes de intentarlo.

Usa apps o chats para encuentros sexuales

Esto puede darte la oportunidad de relacionarte sexualmente con otros hombres sin hacer nada en términos físicos. Además, puedes explorar qué tan bien puedes sentirte con mostrar tu cuerpo o interactuar con otro sujeto. Sólo toma en cuenta esto: nadie quiere tus dickpics sin haberlas pedido antes, ni quiere ser «engatusado» sólo por tu necesidad de explorar. Sé responsable con los demás.

Trabaja tu homofobia

Quizá sientas que por tener la curiosidad o el deseo de estar con otro hombre no eres homófobo. Pero eso no es necesariamente cierto. Vivimos en una sociedad que aún rechaza a la homosexualidad, que sataniza el sexo y que es profundamente machista. Piensa qué de todo esto replicas en tu vida y reflexiona al respecto. No cambiarás de la noche a la mañana, pero sí puedes plantear una reforma contigo mismo, paso a paso. De esta manera, no violentarás ni agredirás al tipo con el que decidas hacerlo, y no permitirás que éste te haga sentir mal por lo mismo.

Relájate y disfruta de un cuerpo masculino

Los besos son más fuertes, además de que la textura de los labios es distinta; si hay barba, ésta va a rozarte; te sentirás como un igual en todo momento y tenderás a comparar tu cuerpo con el de él. Ante todo esto: relájate. Si estás acostumbrado a tener sexo con mujeres, debes decírselo. Ve con calma. Intenta replicar en su cuerpo lo que a ti te ha gustado que te hagan y, ahora, explora cómo se siente hacérselo a otro.

También, antes de ir a la cama con otro dude, pregúntate cómo te sientes con la eyaculación de otro hombre tan cerca, con el vello corporal, con la fuerza de sus músculos o cualquier otra cosa que antes ya hayas visto en ti. Ante esto, tus nervios podrás irse disipando.

Plantea hacia dónde quieres ir

Puede sonar cero emocionante, pero comunica qué es lo que quieres y qué es lo que te está gustando. La vida, como ya dijimos, no es como en el porno; no todos los penes son iguales, tampoco los testículos ni muchas otras cosas. Mucho menos cuando hablamos de penetraciones. Ése es un terreno al que uno no llega así como así.

Identifica que un acto sexual no define toda tu identidad

Es decir, no por recibir un blowjob de otro tipo (o dárselo), besarlo o llegar a la penetración (entre otras prácticas), quiere decir que vaya a gustarte muchísimo, que a partir de ahora sólo puedas tener relaciones —incluso afectivas— con hombres, o que seas definitivamente gay. Eso lo descubrirás con el tiempo.

Lo que sí podemos decirte es que, si descubres que esto funciona para ti, a la par de tener sexo con mujeres u otras personas, debes divertirte y pasarla bien. Disfrutar. Finalmente, darte un revolcón con alguien es para ser feliz.

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